-Llamaron al Titanic: el barco de los sueños, y lo era, realmente lo era.
-¡Soy el rey del mundo!
-Ah, olvídalo, muchacho. Primero te salen ángeles del trasero que poderte acercar a ella.

-"Nuestra diferencia en gusto es que yo sí tengo"
-"¿Diamante? Sí. 56 kilates para ser exacto. Lo portó Luis XVl, y lo llamaron Le Coeir de la Mer, El corazón del océano."
-Está loco.
-Eso es lo que dicen todos pero, con el debido respeto señorita, no soy yo quién esta dispuesto a tirarse del barco.
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